Aprender a irse

Hace un par de meses tomé la decisión de irme de mi trabajo, puesto que no me sentía valorada. Fue una decisión difícil, puesto que este trabajo fue la tabla de salvación después de dos años de frustración y rechazos en la búsqueda de empleo. Era un excelente trabajo, al menos durante los primeros dos años, puesto que me enseñó nuevas habilidades. Mi jefa me contrató en el 2015 a pesar de mi poca experiencia en ese entorno específico. Dos años más tarde me invitó a particiar en un proyecto que duró tres años. A la mitad del proyecto ella se jubiló y los siguientes años fueron una exploración de qué hacer sin jefe (duramos así un año) y decidir qué hacer con mi carrera laboral.

En este tiempo solicité el puesto que mi jefa había dejado vacante y para sorpresa mía, no lo obtuve. Estaba más que preparada para este puesto, sin embargo, la persona a quien le reportaba decidió que quería darle una estrategia diferente al puesto, dado que la intención era generar ingresos en nuestro departamento. Decidió también traer una persona que era parte del cuerpo docente. Esto requirió adaptarme a un nuevo estilo y ayudar a mi nueva jefa a valorar el trabajo que yo hacía. Al final, la falta de conocimiento y apreciación pesaron más que los beneficios y prestaciones que la universidad me otorgaba y decidí aceptar un puesto nuevo en otra organización, con todas las interrogantes que conlleva.

Hoy es mi último día laboral antes de una semana de vacaciones, que culminan con un curso que decidí dar para no dejar colgado a mi cliente. Aunque algunas de las experiencias que tuve en el trabajo no fueron de mi agrado, mi responsabilidad con mis clientes y mi reputación profesional es primero.

Es importante determinar cuándo no podemos seguir en un trabajo, una relación o un espacio que no nos valora. Por esto es muy importante desarrollar y fortalecer la confianza en nosotros mismos. Para no creer las opiniones que otros tienen de nosotros.

Una vez que recordamos lo que valemos, las oportunidades de alcanzarlo saltarán a la vista.