Cuidando de tu futuro

El futuro no llega de sorpresa. En efecto, pueden haber eventos que son inesperados, pero siempre son una conjunción de circunstancias que nos llevan o no al éxito. Definir qué queremos en el futuro y qué necesitamos hacer son las dos acciones principales de la fase de planeación.

Piensa dónde quieres verte en 12, 24 o 36 meses. ¿Qué quieres lograr? ¿Qué quieres hacer? ¿Quién quieres ser? ¿Cómo quieres pasar tus días?

Esta es la clave para comenzar a actuar. Si quieres tener una vida más sana, tienes que definir qué significa y qué tienes que hacer para lograrlo. Si quieres tener mayor libertad, tienes que preguntarte qué es lo que te restringe ahora y tomar decisiones diferentes.

Recuerda, cada día, cada hora hay que tomar decisiones diferentes.