¡De nuevo vacaciones!

Esta vez aproveché un viaje de trabajo y la reunión de mi círculo de abuelas (elders) para tomarme un par de días de descanso en Nueva York y otros días en Boston.

Descansar en otra ciudad no es tan fácil como lo parece, porque hay cosas por ver y disfrutar, pero por otra parte, estar en otro lugar también una energía diferente y un cambio de aire que nos hace bien.

Por lo pronto, mi reflexión es que ese tipo de cambios de escenario nos ayudan a definir mejor nuestras metas, al sacarnos de la rutina y preguntarnos qué extrañamos, que deseamos hacer y qué hace nuestra experiencia diaria algo valioso.

Hoy te invito a reflexionar cómo quieres terminar este año, qué proyectos atractivos te quedan por cumplir y qué es lo que más valoras de tu vida diaria.