El deseo de cambiar y las polaridades

El pasto siempre es más verde en el jardín vecino. Y eso se debe a las percepciones. Cuando estamos insatisfechos con una situación vamos a ver siempre el futuro (o situación deseada) como algo positivo. Y como estamos insatisfechos con la situación actual, lo que conocimos nos parecerá negativo.

Cuando queremos hacer un cambio en nuestras vidas porque queremos dejar atrás una situación actual, nos enfocamos siempre en lo maravilloso que la situación futura promete. Cuando estamos en una situación que no nos agrada, solamente vemos lo negativo, malo, aburrido, etc de la situación actual. Ya sea un nuevo trabajo, pareja, país o un nuevo hábito.

Por otro lado, cuando somos forzados a cambiar, vemos siempre lo positivo de nuestra situación que hemos sido obligados a abandonar. La realidad de las cosas es que seguramente ambas situaciones están más balanceadas de lo que parecen. Ambas tienen algo positivo y algo negativo, pero éstas crecen a nuestros ojos dependiendo de si deseamos algo o no.

La teoría de la polaridad (propuesta por Barry Johnson) es que todas las cosas tienen su lado positivo y negativo y no puedes dejar uno por el otro. Igual que respirar. Es bueno introducir oxígeno a nuestro cuerpo, pero aunque sea bueno, no podemos hacerlo todo el tiempo. También tenemos que liberar el dióxido de carbono.

Lo mismo pasa con nuestras percepciones, ambas tienen valor y hacen una experiencia real. Y cuando deseamos hacer un cambio en nuestra vida, tenemos que entender las polaridades. Lo que nos gusta y lo que no y por qué, siendo conscientes de que no podemos sostener algo indefinidamente.

Para lograr nuestras metas y mantener un nuevo hábito, tenemos que ser conscientes de esta polaridad y entender que la apreciación de algo es cuestión de percepciones.

Hoy te invito a reflexionar cuáles son esas creencias que te empujan a salir de una situación incómoda y a ser consciente de cuáles son los positivos y negativos que en verdad tienes.