Este viernes fuimos Héctor y yo a la Marcha de las Brujas en un pueblito de Ontario a dos horas de donde vivimos. Como a muchas mujeres, ese es un tema que me encanta. Hace 9 años vi en Youtube un video de un grupo de mujeres en Europa, que se reúnen a bailar una canción en particular y me encantó. Lo mostré a mis amigas en Toronto y un año después nos reunimos para bailarlo.
Las redes sociales hicieron posible que muchos grupos de mujeres se reunieran a bailar y a convivir y este año supe de esta Marcha. En este pueblo (Coldwater, Ontario) que tiene una población aproximada de 2000 personas, otras 2000 más se reunieron el viernes para esta celebración anticipada del Día de Brujas. En dos cuadras se hizo un pequeño mercadito, se organizó un concurso, un par de presentaciones del baile y, en general, una convivencia muy agradable. Como el 80% de los asistentes éramos mujeres de más de 40 años, el evento fue muy tranquilo, ordenado y nos dió una sensación de hermandad casi inmediata.
Y justo me dejó pensando lo fácil que es que una visión compartida se extienda por el mundo. Sí, se requiere un grupo de organizadores y un poco de esfuerzo en las redes sociales, pero al final del día, la posibilidad de conectar con personas afines hace que estas ideas se esparzan increíblemente rápido.
En estos tiempos de acceso a todo tipo de información, las personas buscan principalmente la conexión, la comunidad, el gusto de compartir con otros.
Ya sea que quieras empezar un hobby, un negocio o un movimiento social, si hay algo que disfrutas hacer, siempre encontrarás a alguien más que esté encantado de compartirlo contigo.


