Todos queremos una vida con menos estrés, con un ingreso asegurado que nos permita financiar nuestros gastos y darnos un gusto de vez en cuando. Cuando nos graduamos y conseguimos un empleo, pensamos que nuestras finanzas estarán más o menos bien. Y eso puede ser el caso, hasta que la vida nos da una de esas famosas sacudidas. En mi caso fue el plan para emigrar. Estábamos cómodamente en México, teníamos casa, auto, buen trabajo y de pronto vimos la inseguridad y consideramos salir. Pero por alguna cosa u otra, el tiempo nunca parecía el correcto. Hasta que un buen día, me ofrecieron un mejor puesto que implicaba dejar atrás un puesto seguro pero tener un mayor sueldo. Lo acepté y lo “disfruté” por un par de años, hasta que el proyecto terminó y me quedé sin empleo.
En este entonces había preparado una tienda virtual. En principio parecía una buena idea, pero el tema de envíos y logística se volvió complicado. Gracias al proyecto que terminó me quedé con una buena liquidación y decidimos emigrar. Conseguí un trabajo mientras el proceso de inmigración avanzaba y pronto pudimos empezar una nueva vida en Montreal. Al principio se me complicó un poco (un par de meses) conseguir empleo. Ahora me doy cuenta que eso no fue nada.
Trabajé 5 años y como siempre, volví a tener la espinita dehacer algo más, simplemente porque sabía que ningún empleo estaba asegurado. En ese momento empecé a explorar algo que había hecho ya en México, que era crear newsletters. En ese entonces terminaba mi maestría y sabía que podía ofrecer coaching, pero aún no había concretado nada en específico. La vida me sacudió de nuevo en el 2012 con una restructura y me lancé a una búsqueda de empleo nuevamente, esta vez, en un país ajeno.
Mientras tanto, empecé un pequeño negocio de aromaterapia y a reinventarme como coach y consultora. En el trayecto aprendí sobre redes sociales y empecé a ayudar a otros emprendedores y organizaciones a mejorar su presencia en redes. Eventualmente conseguí trabajo, pero esta vez, ya no quise arriesgarme a quedarme sin empleo sin tener algo firme. Porque en ese momento en que tenemos empleo, las cosas parecen sencillas, solo tenemos que seguir produciendo y la empresa cuidará de nosotros.
Ese es el caso de algunas personas, pero la gran mayoría de nosotros enfrentaremos una serie de situaciones que no están en nuestro control.
En la actualidad, cada vez más personas buscan alternativas para generar ingresos adicionales y alcanzar una mayor libertad financiera. ¿Te has preguntado por qué?
- Ingresos Pasivos: Un negocio en línea puede proporcionarte ingresos pasivos, lo que significa que puedes ganar dinero incluso mientras duermes.
- Facilidad de Inicio: Iniciar un negocio en línea no requiere inventario físico ni una gran inversión inicial. Solo necesitas una idea, una conexión a internet y las ganas de emprender.
- Flexibilidad y Libertad: Trabajar desde cualquier lugar del mundo y ajustar tu horario según tus necesidades personales es una realidad con los negocios en línea.
- Alcance Global: Internet te permite llegar a clientes en cualquier parte del mundo, ampliando tus oportunidades de crecimiento y éxito.
¡Únete a Kaironautas! Te invitamos a ser parte de esta comunidad de personas que buscan el éxito en este tiempo incierto.
Si tienes una habilidad o experiencia que desees capitalizar, toma nuestro curso de Kartografía. Con este curso podrás empezar a generar ingresos en unos cuantos meses.
También estamos preparando un curso para emprendedores. ¡Mantente atento!

