Falsas promesas

En menos de cinco minutos me he encontrado con tres casos de falsas promesas a través de redes sociales. Gente y compañías que promenten ayudarte a resolver un problema, o mostrar información relevante o que pretenden estar interesados en algo que ofreces (en mi caso, las jaulas de Voldemort, un pequeño ratón que fue mi acompañante de pandemia). Afortunadamente, hasta ahora lo único que me han hecho perder son unos pocos minutos, pero por su cuenta, lo que ellos perdieron han sido clientes potenciales.

Perdí un par de minutos en llenar un cuestionario de la aplicación de Flo, para recibir más información sobre mi salud reproductiva. Al momento de terminar te dicen que te cobran 1 dólar por el reporte. El costo es en síirrelevante, pero la forma en que presentaron el servicio te hace pensar que es sin costo, algo para demostrar su experiencia y ofrecerte un servicio. En caso de empresas así, una promoción que no entrega lo que promete, “quema” a la empresa y las personas hablan de ello con sus conocidos.

Al final del día, aprendemos a desconfiar cada vez más en lo que la gente ofrece y cuando hay una oferta genuina de ayuda, de información, de atención, nos encontramos claramente sorprendidos. Por esta razón, hoy quiero invitarte a preguntarte cómo te presentas ante el mundo, particularmente si eres un proveedor de servicios o vendes un producto.

Enmascarar tu producto o servicio con palabras rimbombantes o inteligibles es deshonesto, y mantener una mentira así es extenuante. Estas compañías no tienen ninguna idea de cómo llevarlo a cabo y menos podrán entregar un producto o servicio con ese nombre. Esta semana, sin ir más lejos, me encontrado tres referencias a temas espirituales o metafísicos usando la palabra cuántica, que como bien sabemos se refiere a temas de física, relacionados a la energía de los cuantos. Concepto que estoy segura se le escapa a los prestadores de dichos servicios.

Muchos de nosotros escuchamos esa palabra y pensamos en manipulación o bien, un concepto que la persona/empresa no sabe explicar, y usa una palabra que tampoco entiende, pero que suena importante.

Mi recomendación para cualquier tipo de promesa que hagas, ya sea en temas de ventas o en tu trabajo: promete menos y supera las expectativas.