Nuestra última aventura

Nadie sabe cuándo será, cómo empezará o cómo terminará, pero todos sabemos que queremos un final feliz, calmado y sin sufrimientos. Sin embargo, pocos planeamos para asegurarnos que lo sea.

Así como tenemos una visión de vida, deberíamos tener una visión de muerte. Sé que a muchos el tema les parece lúgubre, pero esta es una oportunidad única para planear y organizar los años que te queden de vida, sean los que sean. Y de paso, hacerle más fácil el proceso a quienes nos sobreviven.

¿Por dónde empezar?

Si no has escrito tu testamento, este es el primer paso. Aún si crees que no tienes “nada de valor”. Muy pocos inmigrantes sabemos que, en Canadá, por ejemplo, si tienes hijos y mueres sin un testamento, el gobierno se queda con tus hijos menores de edad, y ellos entrarán al sistema público. Y que tus bienes, si no tienes familiares cercanos pasarán al gobierno. Si no estás legalmente casado, tu pareja en unión libre no tiene derecho a esos bienes. De hecho, el gobierno provincial decide cómo se repartirán esos bienes.

Lo segundo es poner en orden tus asuntos. Asegúrate de escribir en una libreta especial todo lo que quieras que otras personas sepan cuando llegues a faltar (no solo morir, sino, por ejemplo, enfermar de gravedad). Y de poner en una caja, propiamente etiquetada, todos los papeles relevantes (testamento, facturas, actas de nacimiento, de matrimonio, etc, instrucciones para el uso de tus activos digitales, y más).

No hagas que tus seres queridos tengan que lidiar con las minucias de tu partida, además de tu ausencia. Recuerda que una vida maravillosa merece un final muy bien organizado.

Aquí te dejo una lista de documentos que deberás tener en preparados:

  • Testamento (will)
  • Poder notarial (o power of attorney, para otorgar a otras personas a tomar decisiones por ti en caso de enfermedad o incapacidad)
  • Directivas médicas (testamento vital o advanced medical directives )
  • Seguros (de vida, casa, gastos médicos, funerarios, etc)
  • Documentación médica
  • Comprobantes financieros
  • Contratos y documentos de propiedades
  • Servicios funerarios (velación, ataúd, cripta, etc).
  • Actas de nacimiento y matrimonio
  • Comprobante de residencia o ciudadanía (si aplica)
  • Datos de contactos relevantes